jueves, 26 de marzo de 2009

Testimonio del diluvio

©Marta BalbiAbraham era nativo de Ur, luego emigró a Canaán y fue el primer hebreo, como indica el libro sagrado de la historia antigua del pueblo judio. Su abuelo Noé ha de haber vivido también en Sumeria, de modo que el diluvio bíblico y babilónico es uno y el mismo.
De acuerdo al foro http://www.foroekklesia.com/showthread.php?t=2891 de la Web: Eklesia Viva, Noé y Abraham eran contemporáneos, lo que explica que Noé estuviera en Sumeria al tiempo que Abraham estaba en Sodoma.
El Poema de Gilgamés (del relato de Utanapishtim)consigna estos hechos: "Durante un día, la tempestad del Sur sopló, acumulando velocidad a medida que daba soplos, sumergiendo las montañas, atrapando a la gente como en un campo de batalla. Nadie ve al prójimo, no se puede reconocer a la gente. Los dioses se aterraron por el diluvio y, retrocediendo, subieron al cielo de Anu. Los dioses se escondieron como perros acurrucados contra el muro exterior. Istar gimió como una mujer en sus dolores de parto. Seis días y seis noches sopló el viento, mientras la tempestad del Sur barrió la tierra. Al llegar el séptimo día, la tempestad del Sur, portadora del diluvio, amainó en la batalla que había disputado como un ejército. El mar se aquietó, la tempestad se calmó, el diluvio cesó. Contemplé el tiempo: la calma había vuelto a la tierra. El paisaje era como un tejado llano."

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