viernes, 27 de marzo de 2009

Evidencia en Sumeria: Enlil

En el mito del Diluvio mesopotámico es Enlil quien abre las compuertas del cielo para acabar con los molestos humanos: Un violento viento, con una fuerza inusitada, es lo que hizo levantar las aguas del Golfo Pérsico.
DIOS ENLIL
Fuerza poderosa reverenciada por sumerios, acadios, babilónicos, asirios y cananeos. A ellos no les llegó el fuego, pero sí el viento, de una potencia nunca experimentada.
Se han propuesto dos orígenes para el nombre Enlil. Según el primero vendría de los términos sumerios en (señor) y lil (viento), por lo que su nombre significaría literalmente "Señor del Viento", o "Dios del viento". La otra opción, más reciente, indicaría una sumerización de la raíz semita il (Dios), la misma que da origen a los términos El y Alá, significando así Dios Señor. Su nombre se encuentra asociado frecuentemente al término kur, que hacía referencia a montaña y a extranjero (que es de donde ha provenido el viento). Así, su hogar era el é.kur (casa-montaña) y los adjetivos asociados al Dios eran kur.gal (gran montaña) y lugal.a.ma.ru (Rey de las tormentas). Lo representan con un carácter irascible y temible que sólo se manifiesta en hechos negativos como las grandes tormentas, las inundaciones y los cambios de curso de los ríos.
Con el paso de un asteroide la onda de choque ha de haber recorrido varias veces toda la superficie terrestre, formando vientos huracanados, los cuales obviamente irían perdiendo intensidad con la distancia. A 1/2 Km. de la trayectoria la presión del viento atómico de una bomba nuclear primitiva es de 19 Toneladas/metro cuadrado; a 1 Km. es de 10 Toneladas; a 3 Km. es de 1,5 Toneladas. En los huracanes naturales más poderosos que se conocen la presión jamás superó la 0,5 Tonelada/metro cuadrado.

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